S i no le tuviste miedo a la X del título, espero que puedas disfrutar las historias acá compartidas, tanto las ficticias como las que la vida me obliga a vivir. ¡Gracias por leer!
Hay algo con el Aguilasocho (mi apellido) que no me deja tranquilo. Con el pasar de los años la emoción por mi apellido se ha ido apagando; antes lo portaba con cierto orgullo, "un apellido original" me decía, "casi nadie lo tiene". Fuera del estado de origen, nadie lo conoce y con ello siempre me topo con gente que no lo puede pronunciar o siquiera escribir. Eso me servía como motivación al estilo de "algún día todos sabrán cómo se escribe". Sin embargo, basta con poner el apellido en Google para que aparezcan algunos personajes cuestionables con quienes comparto apellido, ¿la importancia? Son mis familiares, sin fallo; además, ¡personas con el nombre de Arturo Aguilasocho son un chingo! Es como el fetiche de los Aguilasocho ponerle Arturo a sus hijos, y yo soy uno de ellos. Así que... No, no quiero ser alguien repetido, tampoco poseer un nombre en mis historias que se puede relacionar con políticos o algo por el estilo. El "Arturo" ya me tien...